jueves, 4 de julio de 2019

El Chiringuito de la Costa, comer en medio del mar

¿ Os imagináis poder comer en un restaurante en medio del mar ? Pues podéis hacerlo perfectamente sin necesidad de iros a ningún lugar exótico!!! Se llama El Chiringuito de la Costa y está en Sant Carles de la Ràpita.

El Chiringuito de la Costa es un curioso restaurante situado en la Badia dels Alfacs, tocando a la Punta de la Banya, en el Delta de l'Ebre. Situado en una antigua "musclera" (explotación de mejillones), el restaurante es un lugar original donde comer en familia.


Para llegar, es necesario hacerlo con las golondrinas que salen del puerto de Sant Carles de la Ràpita y que gestiona la misma empresa del restaurante, Bahia Mar Group. El precio es de 6€ ida y vuelta y no está incluido en el precio del restaurante. También se puede llegar en barca, para los afortunados que tengan una o que puedan alquilarla en el puerto.

No esperéis un restaurante de lujo ni a gente con traje y corbata. Es un local sencillo, de madera, con grandes mesas y bancos que hay que compartir con otros comensales, pero que vale muchísimo la pena visitar, tanto para comer como para bañarse después de comer.


Es un lugar informal donde la gente va en bañador, camiseta y shorts, donde los niños campan a sus anchas entre la mesa y las zonas de baño.

En la carta, encontramos ensaladas, pescado y marisco de la zona o arroces. Las cantidades son generosas y está todo buenísimo. Los precios son correctos. Hay que tener en cuenta que también se paga la originalidad del sitio. Contad unos 25€ por persona aproximadamente.


Una vez terminamos de comer, podemos aprovechar para darnos un chapuzón. El restaurante cuenta con escaleras que bajan hasta el mar y una ducha de agua corriente para quitarnos la sal.
Lo mejor es que el agua no cubre. Como mucho, nos llega a la rodilla, con lo que los peques se lo pasan muy bien.

En la zona hay unos columpios en medio del mar y una tumbona donde podrías pasarte hora y horas de relax si no fuera porque todo el mundo quiere tumbarse un ratito en ella... Para los más valientes, podéis acercaros hasta la Punta de la Banya paseando por el agua, recogiendo conchas y ermitaños del fondo del mar y esquivando los bancos de algas.


Por poner alguna cosa negativa, no hay taquillas o armarios donde dejar las cosas, con lo que tienes que buscarte algún rincón donde dejar las pertenencias y confiar en la buena fe de la gente o llevártelo todo a cuestas cuando te bañas.

También hay que tener en cuenta que el restaurante está muy solicitado. Lo mejor es ir a primera hora, sobre la una, porque luego se llena bastante y hay que esperar a tener mesa.

En resumen, es un restaurante muy original que a los niños les encantará, tanto por la situación como por el viaje en golondrina para llegar. La comida es buena y abundante y el servicio cordial. Merece la pena la experiencia.



ACTUALIZACIÓN ( 06/08/19 ): EL XIRINGUITO ESTÁ CERRADO TEMPORALMENTE. 

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